lunes, 14 de septiembre de 2009

LA CIRUGÍA DEBE EVOLUCIONAR SIN ASPECTOS RESIDUALES PARA LOS PACIENTES: Dr. Gutiérrez Contreras

Trato de llamarle la atención a los residentes, a los estudiantes de medicina para que volteen a ver la práctica de la cirugía laparoscopica de mínima invasión y para que no lleguen con el ansia de “yo me metí a cirugía porque me gusta rajar, me gusta ver sangre”, ya aquella carnicería se tiene que acabar, lo aguerrido de esto es la innovación, que se opere sin arriesgar al paciente, exterioriza el destacado médico y científico investigador

Luis Uriel Acosta Magaña

Como ser humano es sensible, aunque en ocasiones tenga que ser duro, es perfeccionista, obsesivo, esa es la palabra que lo podría describir, sufre de obsesión por el orden, la higiene. Últimamente lo que la vida le ha enseñado es a callar, por ello observa, mira y calla, luego vuelve a observar, vuelve a mirar y vuelve a callar, cuando ya ha hecho esto por dos o tres veces, entonces si llegó el momento de hablar, menciona al mismo tiempo que expresa que tiene como pasatiempo ver muchos videos médicos en internet.
Pedro Gutiérrez Contreras es un joven galeno tabasqueño producto de la cultura del esfuerzo al cual no se le ha reconocido su valía. Lo destacable es que toda su carrera la curso en planteles del país, pero su ejemplo es dignificante ya que por sus propias investigaciones científicas y pese a las carencias económicas y de tecnología, ideo una novedosa técnica quirúrgica que ha revolucionado completamente el mundo de la medicina, no solo colocando a México a la par con las grandes potencias quirúrgicas mundiales, sino incluso un paso adelante, enalteciendo a Tabasco por el incalculable valor de su aportación a la ciencia. Lo que fácilmente se puede comprobar en su página www.cirugiaendoscopicayobesidad.com, donde se pueden ver videos de las cirugías que ha realizado con su innovadora técnica y muchos otros datos de gran relevancia.
El destacado doctor de treinta y cuatro años de edad considera que a los cuarenta estará realizado en cuanto a su persona se refiere, está satisfecho con lo logrado hasta ahora pero aún puede aportar algo más, por ello expresa: Algo que codicio, si codicio algo es poder trasmitir lo que yo hago, tratar de hacer escuela, formar nuevos profesionales en esta rama que para mí es fascinante, apasionada, trato de llamarle la atención a los residentes, a los estudiantes de medicina para que volteen a ver esto y para que no lleguen con el ansia de “yo me metí a cirugía porque me gusta rajar, me gusta ver sangre”, ya aquella carnicería se tiene que acabar, lo aguerrido de esto es la innovación y trabajar con lo que tengo, con lo que hay, se opera sin arriesgar al paciente. Soy cirujano especialista en cirugía general, con posgrado en alta especialidad, no estoy en contra de la cirugía abierta, sin embargo la cirugía abierta debe dejarse para casos estrictamente delicados, que no sea posible operarse por mínima invasión.
El egresado de la institución privada “Universidad Popular Autónoma de Puebla”, considera que la ética es saber decir no, si no es necesario operar. Lo difícil para el cirujano es decidir no operar, lo fácil para cualquiera es operar, porque a veces no se sabe que tiene el paciente pero le hacen una laparotomía exploradora, es decir abrir el abdomen por completo para ver que tiene y lo importante es que cada día más la cirugía evolucione y se note menos, es la evolución de la mínima invasión hacia la súper mínima invasión, la cirugía sin cicatriz visible. “No me estoy haciendo rico pero gano mucho en satisfacción, yo apunto a que con ética, con honestidad, siguiendo el camino correcto, tarde o temprano la vida nos retribuye, lo que nos tenga que llegar nos llega” aduce.
Es conveniente subrayar que normalmente una cirugía de la cavidad abdominal o del tórax es una operación con evolución incierta porque no se sabe cómo está por dentro, el paciente despierta horas después con un dolor espantoso en el abdomen que le ocasiona dificultad para respirar porque al distender el abdomen le duele la rajada que es en todos los planos de la pared abdominal, aparte de que son cirugías de urgencia que normalmente están con contaminación por bacterias, vesícula infectada, apéndice infectado con bacterias del colon, útero, matriz, ovario, trompa infectada, un aborto, un embarazo utópico roto, que se infecto, son cirugías que muy probablemente una rajada de esas magnitudes van a contener infección de la herida y mínimo le van a tener que quitar dos puntos de piel para mantener la herida abierta para que se esté curando por varios días de convalecencia en el hospital, posteriormente lo egresan al séptimo, decimo día con el abdomen abierto y gasas allí, después de varios días en su cama ya que cede la infección, con un gasto tremendo de antibióticos, de analgésicos, con incapacidad para ir a trabajar, ven que ya está limpio por lo que deciden deciden cerrarlo de nuevo y a los nueve meses ó al año derivada de esa incisión gigante aparece una bola que se llama hernia de pared, son muchas las complicaciones inmediatas, mediatas y tardías después de una cirugía mayor.
Todo esto ha cambiado con el impulso de la laparoscopía. El laparoscopio es un instrumento médico de exploración, que se introduce en la cavidad abdominal a través de una punción en la pared. El Endoscopio es un aparato óptico, provisto de con un dispositivo de iluminación, que se introduce en una cavidad del organismo para examinarla. Por lo tanto la cirugía Endoscópica o de mínima invasión es aquella en la cual se omite realizar grandes incisiones en la pared abdominal para procedimientos mayores. Esto se logra realizando en su lugar pequeñas incisiones de 0.5 a 10 milímetros (desde dos hasta 5 pequeñas incisiones) por donde se colocan unos pequeños tubos de longitud variable llamados técnicamente trocares por medio de los cuales se introduce instrumental quirúrgico altamente sofisticado para la realización de casi cualquier tipo de cirugía mediante la visualización de la cavidad abdominal por medio de una mini cámara, lente de tres chips que generan colores reales y un monitor de alta definición, combinación que da como resultado magnificación de los órganos abdominales con altísima calidad de imagen. De esa manera el especialista opera y lleva a cabo cirugía mayor. Sin embargo no cualquiera puede hacer este tipo de cirugías, tiene que ser un médico certificado por el Consejo Mexicano de Cirugía General, tener titulo de especialidad, tener posgrado de alta especialidad por una universidad, en este sentido la UNAM tiene los mejores posgrados de alta especialidad y egresan aproximadamente cinco especialistas de esta rama de la medicina al año en todo el país, por lo que hay un déficit de este tipo de personal científico.

Suceso (S).- Doctor, ¿cómo se dio esta innovación tan trascendental?
Pedro Gutiérrez Contreras (PGC).- Soy muy inquieto y no soy conformista, no concibo el operar poniendo en riesgo al paciente, mientras menos dolor, mientras menos se note una cirugía y mientras más gustoso se recupere un paciente más a gusto me siento yo, la cirugía es un trauma abdominal así que mientras menos secuelas de un trauma le dejo a una persona, más satisfecho me siento conmigo mismo, mientras mi paciente sufra menos dolor, menor sean los días de recuperación y menor sea el uso de medicamentos, siento que hice algo por esa persona, mientras menos agreda yo el cuerpo siento que estoy haciendo para lo que nací y para lo que me dedico profesionalmente, no me es suficiente el administrar un anestésico local, el administrar un analgésico para que sufra menos dolor, eso es lo que me hace pensar que debe de haber mejores técnicas. Mientras menos secuelas deje yo más satisfecho me siento con lo que hago y para lo que estudie, no me puedo limitar, a simplemente copiar lo que otros hacen, no me puedo limitar a reproducir lo que en otras partes están haciendo.
No me puedo esperar a que en un hospital público en los momentos que vivimos presupuesten algo, no me puedo esperar a que aprueben un producto para yo hacerlo, no me puedo esperar a que después de que lo aprueben esperen el dinero para un producto que probablemente cueste más de mil dólares. No me van a comprar ese producto, yo tengo que ingeniármelas para poder hacer lo mismo y mejor aún porque ese dispositivo deja un boquete de más de cinco centímetros de diámetro, el mío es una incisión cuando mucho del grueso de un dedo, que queda escondido y que nunca nadie se puede imaginar que la persona esta operado de colecistectomía, de apendicetomía o le quitaron la vesícula.
Esta es mi técnica, yo la diseñe me atrevo a decirlo, con muchas variantes, sin tecnología, pero con mejor resultado y que no involucras mayor costo para la institución o el hospital, obviamente en mano de obra pues un poco de más artesanía, requiere destreza, es un poquito más caro, sin embargo bien vale la pena el resultado, eso es lo mejor. He probado varias cosas sin tecnología de punta, sin dispositivos especiales, quise hacerlo únicamente con mi ingenio, ya lo hice. He estado haciendo una serie de casos y a todos les ha ido muy bien. Cuando llegué al hospital nadie concebía apendicetomía laparoscopica, sin aspectos residuales, ahora ya lo están viendo normal porque lo estoy haciendo y ven que ninguno de mis pacientes regresa por malestares colaterales. Esto no es muy creíble sin embargo se esta haciendo.

El también ex egresado de la especialidad en cirugía general por el Hospital General de Hermosillo, Estado de Sonora “Dr. Ernesto Ramos Bours”, indica que en este contexto existen dispositivos comerciales nuevos en dos o tres países, es un dispositivo especial que tiene tres hoyos, esa tecnología europea es un puerto que mide aproximadamente 2.5 centímetros, que le deja un boquete al paciente, y eso es lo que en estos momentos están tomando varios países, entre ellos Estados Unidos, es un dispositivo comercial costoso que requiere aprobación de los sistemas de salud, en México aun no está aprobado tampoco. Esto realmente deja una cicatriz considerable a pesar de que esta escondido, a pesar de que es una sola porque el puerto es bastante grueso por lo que deja una cicatriz arriba y abajo del ombligo. “Es como lo que yo hice solo haciendo uso del ingenio que tenemos los mexicanos, la laparoscopia no se concibe muy bien porque la cercanía de las pinzas hace que uno espadeé, es muy difícil hacerlo, pero para quien lo hace hay que darle un reconocimiento, porque por regla general debe haber más de diez centímetros entre pinza y pinza para poder realizar este tipo de cirugía. Introduces un puerto metes la lente, otro puerto de cinco milímetros, metes una pinza y otro punto de cinco milímetros con una triangulación de aproximadamente diez centímetros entre puerto y puerto, dos pequeños puertos de cinco milímetros dentro del ombligo ahorra hernias, dolor, infecciones, molestias, es estético y ahorras gastos en antibióticos además de salir caminando el mismo día”.
Esta cirugía se realiza por orificios naturales, el caso del ombligo es un orificio natural pero que está cerrado.
Mientras que en Europa se están haciendo cirugías por medio de un endoscopio, rompen el estomago por dentro y salen a la cavidad o por el ano, rompen el colon, pero esto aumenta la morbilidad, aumenta las complicaciones porque están abriendo órganos vitales y muy delicados lo que aumenta el grado de complicación de los pacientes con infecciones, peritonitis y muerte inclusive.

S.- ¿Cuál fue el proceso para desarrollar la técnica?
PGC.- Obviamente de lo que tomo a los países donde viajo, a los congresos, convenciones, conferencias, entro a internet, me suscribo a revistas, rastreo artículos, consigo la información, la sigo, la persigo. Fui tomando diferentes cosas de diferentes partes del mundo adecuándolo a lo que convencionalmente tenemos en un hospital pobre, y vamos tomando ciertas cosas de diferentes partes del mundo para unificarlos y editar lo mejor para este tipo de cirugía. Mi técnica es la suma de varias cosas aprendidas y que voy aprendiendo en el transcurrir de la vida profesional, me la vivo yendo a congresos, al extranjero, vivo tomando detallitos de aquí, de allá, he ido a diferentes ciudades de Estados Unidos, a Argentina, a Tokio, Guatemala, Panamá, Colombia, por cuestiones médicas y tomo lo importante de cada gente, lo valioso de cada trabajo y después en ratos de ocio, me pongo a pensar cómo hacer más, como disminuir el trauma, me pongo a meditar y después lo concreto, lo hago, veo y digo si es posible romper este paradigma. Ya lo rompí, ahora voy por más, eso es lo que trato de hacer siempre así que si me dan más, hago más.
Mi técnica es propia, una variación de las técnicas que hay en el primer mundo con tecnología costosa a la cual no tenemos acceso la gente pobre como nosotros, tecnología que yo baje al pueblo para que la tenga sin costo adicional de tener que importar un producto que no existe todavía en nuestro país. Pero mi técnica es mejor pese a que es rudimentaria si se quiere, más artesanal pero es más efectiva. Hice adaptaciones a la tecnología de esa trocars pero es muy importante insistir que aquel dispositivo tiene tres hoyos, aumentando el grado de dificultad, y hace un boquete en el paciente, en cambio yo trabajo con dos incisiones pequeñas de cinco milímetros con casi nulo sangrado, pero para hacerlo hay que tener la paciencia, la sapiencia, el conocimiento y la destreza, esto es un nuevo entrenamiento no lo puede hacer cualquier persona. Hay mucho talento en México, gente muy talentosa que le entra a todo si la hay, pero en esto se cuenta con los dedos de una mano, y quise ganarle a esa mano. Esto es una verdadera revolución, nadie se hubiese imaginado años atrás operarse sin cicatriz y ahora se está empezando a hacer en México, en Tabasco y para nuestra propia gente.

El graduado con mención honorifica del Posgrado de Alta Especialidad de Cirugía Endoscópica en el Hospital “Manuel Gea González” de la Cd. de México curso prácticamente toda su carrera becado, casi siempre obteniendo reconocimientos académicos, pero eso precisamente le motivaba a hacer las cosas cada vez mejor. Al concluir la licenciatura en medicina, optó por una especialidad la cual fue de su agrado, sin embargo no se sentía suficiente realizado, por lo que ingreso a otra especialidad como complemento de la primera, ahora comprende que su anhelo de perfeccionarse profesionalmente es porque no se trata de ser egoísta, que si vas a aprender algo es para que lo compartas con la gente que estas acostumbrado a tratar, actualmente labora en un hospital privado y en un hospital de gobierno, señalando que es motivador que un paciente de alguna ranchería sea operado como probablemente están operando al hijo de un gran político en Francia, un gran empresario en España, es gratificante ver a sus pacientes un día después de operados en la consulta externa y decirle que no requiere ninguna consulta más porque están dados de alta, y los pacientes se van contentos, se van agradecidos. Reitera que es la mejor satisfacción que obtiene como médico, porque sabe que no solo hizo lo que debía hacer sino que le da un plus, para que su paciente no salga como uno más del montón, está es su máxima satisfacción, para trascender en su profesión y como persona, trascender en su área, trascender en su hospital, y trascender con su gente, porque forjado en México le gusta sobresalir en lo que hace.

S.- Tomando en cuenta la famosa fuga de cerebros, ¿ha recibido alguna propuesta?
PGC.- La fuga de cerebros es porque aquí no encuentran la oportunidad de desarrollar sus aptitudes, en otros lados ven a estas exitosas personas y de inmediato los arropan. Aquí ven gente que sobresale y los quieren esconder, los quieren frenar, porque hay intereses, porque no interesa que se note él que está haciendo el descubrimiento, invento o innovación, sino que interesa que se note el jefe, ó no interesa que se note él ni se note el jefe, interesa que se note el hospital fulano, no los que hicieron el acto relevante, porque hay intereses comerciales, hay intereses económicos. En lo personal he recibido apoyo del Secretario de Salud, Luis Felipe Graham Zapata y del hospital “Ángeles”.
Luego de ello he tenido tres o cuatro propuestas, las estoy meditando porque quiero seguir preparándome, hacer cosas donde sean valoradas, donde si les llame la atención, donde haya apoyos y no te vean como un bicho raro y te estigmaticen por ser innovador. De alguna manera se me han presentado obstáculos administrativos, obstáculos de recursos materiales, obstáculos de idiosincrasia, obstáculos de mentalidad, pero hasta el momento los he ido sorteando para dar a conocer mi técnica quirúrgica, hasta que me volteen a ver para poder seguir desarrollando esta innovadora técnica tan apasionante. La gente posiblemente no lo sabe valorar porque lo desconoce pero soy perseverante, apunta el joven pero talentoso cirujano también con estudios de pregrado en San José, Costa Rica.



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