miércoles, 24 de septiembre de 2014

JEFE DE ESCOLTA DE ARTURO NÚÑEZ UN PELIGROSO DELINCUENTE

Leonardo Antonio Ramos Suárez, toda una fichita

    

·          Tiene una orden de aprehensión pendiente en Quintana Roo, y se le vincula con el crimen organizado
·         Leonardo Antonio Ramos Suárez, primo de Amet Ramos Traconis y de la primera dama es señalado en un blog del Estado Mayor
·         Ahora se comprende porque el Administrador de Gobierno, Amet Ramos Traconis y la pareja gobernante necesitan de tantos guaruras
Miguel Ángel Hernández
(The Fénix)
            Desde la llegada al gobierno de Arturo Mentiras, se esperaba que su experiencia como el tercer hombre de estado más importante de este país, Tabasco tendría mejores expectativa de desarrollo y progreso, sobre todo cuando el currículum vitae de quien hoy gobierna, era no solo envidiable sino que presume su carrera de economista, sino que su estancia en la Secretaría de Gobernación, le permitió en su momento tener el ATLAS de la delincuencia organizada de todo el territorio nacional, conocer las rutas y lugares de las cosas que de una u otra manera ingresa a territorio mexicano y que son el paso de todo tipo de contrabando a lo largo y ancho de nuestro querido MÉXICO, empero; por el contrario esto pareció representar una gran loza para los Tabasqueños, quienes desde el año pasado comenzamos a sufrir los estragos de la delincuencia
organizada a la aparición de células que en su momento en un “lapsus brutos” de los que acostumbra Arturo Núñez mejor conocido Arturo Mentiras, aseguró que eran los caballeros “templarios” los que tenían asolado el Estado, ocupando los primeros lugares a nivel nacional en secuestros, robos con violencia y asaltos, pero, como ya es costumbre de nuestro anciano y decrépito gobernante, a pocos días se retractó de este dicho y salió con la verborrea que se está trabajando en conjunto con la federación para dar seguridad a la entidad. 
            Pero se dio el caso, que el pasado 12 de septiembre del presente año, en el blog del Estado Mayor Presidencial, se publica un material que inquietó a la sociedad en general, aunque fue ignorada por la prensa que cobra sus mensualidades en el gobierno sin rumbo de Arturo Mentiras; en dicho blog se precisa: “El tema es ético. Pero tal vez la edad, el cansancio, le hayan borrado el concepto. De principios. De marcar una línea divisoria entre lo legal y lo criminal. Se trata de valores humanos. Y, sobre todo; de entender que la gran crisis de inseguridad que se vive en Tabasco proviene de la impunidad criminal.
            Es decir; de permitir que los delincuentes secuestren, roben, maten sin dar cuentas a la justicia.”
            ¿Qué se puede esperar de un gobernante (en franca alusión Arturo Núñez) que trae a su lado bajo sueldo con el cargo oficial de responsable de su seguridad de jefe de su escolta, a un hombre que tiene una orden de aprehensión pendiente en Quintana Roo?             La número 125/2007, penal, con fecha del 11/04/2007.
            Antes de esto, Leonardo Antonio Ramos Suárez había escrito la historia más negra en Quintana Roo. Primero como subdirector de la Policía Municipal en el de Chacho García Zalvidea, cuando fue cesado por quedarse con un botín de joyas que había incautado a unos ladrones venezolanos que operaban en la zona hotelera.
            La inseguridad que provocó su salida, por haberse roto todos los acuerdos criminales con los grupos, principalmente ZETAS, que controlan la zona, obligó a que llegasen 500 policías federales a Cancún.
Extrañamente resultó “útil” para la salida de Joaquín Hendricks y se le pagaba como “golpeador”, como infiltrado en los temas de la policía municipal de Cancún desde la Secretaría de Gobierno.
            El siguiente gobernador fue muy generoso con él: Primero estuvo en su entorno cercano, en su seguridad, luego lo envió a Playa del Carmen como director de la policía municipal, donde otra vez, fue cesado fulminantemente porque le encontraron droga que había sido “incautada” en su escritorio.
Ramos Suárez consiguió ir a Cozumel como jefe de la policía municipal del panista Gustavo Ortega Joaquín, quien a los pocos meses lo corrió por sus corruptelas.
            Lo peor vino cuando lo nombran subdirector de la policía judicial de la Zona Norte, Ahí Ramos entregó el control del narcomenudeo a los “ZETAS” en contubernio con Adrián Samos Medina, director de la policía municipal. Sus operadores fueron los comandantes Dorantes y Waldo Montoya. El enlace con los ZETAS, con quien solía reunirse en público, fue el policía Ariel Moroni.
            Uno de los hechos que más indignó a la ciudadanía fue que su chofer, Enrique Medina, asesinó a quemarropa, a un muchacho de 16 años llamado Néstor Otoniel del Río.
            Ante lo cual Ramos declaró que “había sido en su día libre”.
            Estos señalamientos son por demás delicados, sobre todo si se toma en cuenta que Tabasco tiene ya antecedentes de la estancia de grandes capos del crimen organizado que han sido protegidos por los mismos policías. Pero el caso es mayor cuando se señala de manera directa al administrador del gobierno del estado y a la primera dama, quienes son los verdaderos operadores del gobierno de Arturo Núñez Jiménez.
            Por lo que en el blog se señala:
            “Leonardo Ramos Suárez tiene la recomendación de su pariente Amet Ramos Traconis, que a su vez es primo de la esposa de Núñez, Martha Lilia López”.
            En Cancún la realidad terminó por imponerse, Ramos se enredó en la captura de unos cubanos traficantes de personas y con gran presión de medios de comunicación, Félix González tuvo que quitarlo, con apego a la Ley se inició una averiguación penal.
            Así es Tabasco y no como lo maquillan.
            Cabe señalar que la revista Suceso político, desde el año pasado ya había informado al respecto, inclusive sabemos que Arturo Núñez tiene conocimiento pero no hace nada. ¿Así quieren acabar con la delincuencia?





Publicado en la edición 511 de la revista política Suceso de fecha 24 de Septiembre de 2014
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