miércoles, 16 de marzo de 2016

DRAGADO Y NO BARDAS




Ferdusi Bastar Mérito
Una madrugada, paseando por nuestro otrora romántico malecón, dictaba nuestro inmenso romancero Chemita Gurría Urgell: “Sobre todo Villahermosa/ y su bello malecón/ muro y lira del Grijalva,/ tienden las brisas del alba/ una promesa de sol,/ yo me la llevo en el alma/ y se vuelve canción”. Malecón robado a la ciudad por el que ya no se puede caminar: en penumbras, sucio, pestilente, inseguro y con un espantoso muro que le oculta nuestro río.
Todas las grandes ciudades lucen sus ríos y canales, como su principal atractivo. Solamente en Villahermosa hacemos lo contrario. Únicamente por el enorme “talento” de la pasada administración se construyeron unos horribles e inútiles adefesios en el malecón de Villahermosa, robándole su río a la ciudad-
Adefesios que, abandonados, únicamente sirven como refugios y dormitorios de malvivientes y como baños públicos.
            Pero para no quedarse atrás, la Conagua (federal), construyó unas bardas de la ignominia, para cerrar totalmente el círculo, y que desde ningún punto pudiéramos ver nuestro Grijalva, convertido por nuestras autoridades en cloaca en que desaguan todos los caños de la ciudad, y desde ambas márgenes.
            El único “beneficio” es que nuestros visitantes no puedan ver los enormes chorros de pestilentes aguas negras contaminando nuestro río, que debiera ser el principal atractivo de nuestra capital.
            El río Mosela nace en Francia, pasa cerca de Nancy, atraviesa Metz, y penetra en Alemania haciendo frontera con Luxemburgo, para finalmente desembocar como tributario izquierdo del Rin.
            Este río está dragado para gran calado en un recorrido de 500 kilómetros, y por el transcurren garrabas de 3,000 toneladas, permitiendo que la industria loresa francesa tenga un acceso al Mar del Norte por conducto del Rin. Dragado que debiéramos hacer en nuestros ríos en vez de construir los absurdos muros de la ignominia.
            Albert Einstein decía que únicamente existen dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana. Ojala que nuestro actual gobernador, hombre culto y verdaderamente talentoso, enmiende pronto esta mala plana, y derribe estos oprobiosos lupanares, esa horrible barda, y rescate la limpidez de nuestro río para disfrute de propios y extraños. Villahermosa lo merece. Dragado y no bardas.   

Publicado en la edición 544 de la revista política Suceso de fecha 21 de Octubre de 2015


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