lunes, 21 de marzo de 2016

EL DESINFORME



(parte 1Pedro Gutiérrez Gutiérrez.

Enrique González Pedrero y Arturo Núñez Jiménez fueron operadores y asesores políticos de Carlos Salinas de Gortari. Salinas, por los servicios prestados, hizo gobernador a González Pedrero y a Núñez Director y operador electoral del naciente Instituto Federal Electoral (IFE).
Ambos fueron pieza importante en el sistema para mantener a raya a la oposición en México. El domingo 8 de noviembre se juntaron dichos personajes con cualidades «camaleónicas», en el 3er. Informe de Gobierno.
González Pedrero presentó días después, la tercera parte de su libro «País de un solo hombre…», título que pudiera resumir lo que él representó durante su gobierno en el Estado: Tabasco, de un solo hombre…
El representante oficial del Presidente de la República llegó una hora después de haber iniciado el evento y otros invitados especiales se fueron antes de que concluyera el informe por razones que el destino quiso para ese día, y que mucha gente notó y anotó extrañada y suspicaz.
Agustín Basave, otro ex priísta, quien se estrenaría como nuevo dirigente nacional del PRD, tampoco llegó. Andrés Manuel López Obrador a quien Núñez en un evento público ya como gobernador electo autoproclamó su «jefe político», brilló por su ausencia, él y los suyos.
La dirigencia estatal del PRI no quiso ser comparsa y dejaron a Núñez sólo en la pista para que diera rienda suelta a su show preconcebido.El escenario que se montó para ese acto solemne fue una  mala copia del que crearon y realizaron los gobiernos priístas. Dicen que para copiar, se requiere también de talento. Núñez no ha sido capaz de cambiar ese esquema como perjuró al comprometerse ante la opinión pública de hacer las cosas diferentes.  
Del contenido del Informe de gobierno no se destaca nada nuevo o trascendente. Sólo retórica y demagogia del ejercicio de un gobierno que ha fallado a todos.  Habló de un Tabasco inexistente. Habló de obras que nadie ve.
Festejó avances que nadie reconoce. Pregonó en el desierto. Su discurso sobre la democracia sonó hueco y falso. Convocó a una esperanza ya perdida en su gobierno. Todo lo que despotricó contra el gobierno que se fue, le ha caído en la cara. La corrupción, la cerrazón, los negocios desde el poder, el nepotismo, la ineficiencia, la represión, la impericia en el manejo del gobierno, le han manchado el discurso y el proyecto del «cambio verdadero».
La credibilidad con la que ganó y ejerció el poder en los primeros meses de gobierno ha quedado hechos añicos ante la ausencia de resultados y el incumplimiento de compromisos.
Lo que dijo ayer, al inicio de su gobierno, hoy lo desmienten sus dichos y acciones.

                                      LA CIFRAS DE LAS MENTIRAS
En el arranque de su gobierno dijo que heredaba un «desastre financiero». Qué le dejaban una deuda de 20 mil millones de pesos. Luego, como el desoje de margaritas fue disminuyendo esa cifra durante estos tres años en 18, 16, 14 y 11 mil millones, hasta que en el mes de julio de éste año, en el dictamen que le autorizó el Congreso bajo sus órdenes, para endeudar al Estado, se reconoció una deuda de 6 mil millones de pesos.
Cifra muy lejana a las que publicitó solo con el propósito de difamar al gobierno saliente.
Los 10 estados con mayor deuda según cifras de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público en orden decreciente son: D.F., con 65 mil, 765 millones de pesos; Nuevo León con 61 mil, 077 millones; Veracruz con 49, 952 millones; Chihuahua con 41,926 millones; Estado de México con 39,173 millones; Coahuila con 34,862 millones; Jalisco con 26,387 millones; Quintana Roo con 21, 174 millones; Chiapas con 20,140 millones y Sonora con 19,804 millones de pesos.
Tabasco ocupa el lugar número 24 en la tabla de estados más endeudados del país. Es de las entidades federativas que menos debe. Núñez engañó a los tabasqueños inventando que Andrés Granier Melo se había robado el presupuesto y había dejado empeñado al Estado. Por ello, Granier no está en la cárcel por Núñez, como lo ha querido vender a los paisanos, sino por evasión de impuestos, es decir, por delitos federales.
Arturo Núñez ha ejercido un presupuesto de más de 115 mil millones de pesos en tres años y a pesar de ello, todos los días culpa a Granier de su ineptitud para gobernar.
Arturo Núñez ha contado año con año con un presupuesto mayor del que gozó Andrés Granier en cualquiera de sus años de gobierno. No hay ningún otro gobernador que haya manejado tanto dinero como Arturo Núñez en estos tres años. Su gobierno, a diferencia de otros, no ha padecido inundaciones o catástrofes naturales como las que vivió su antecesor y que provocaron gastos extraordinarios.
Los 13 estados que mayor presupuesto recibieron, sin contar los ingresos propios de cada entidad, en el 2014, por parte del gobierno de Enrique Peña Nieto son: Estado de México, 147,922 millones de pesos; Veracruz, 81,584 millones; D.F., 80,047 millones; Jalisco 76,098 millones; Chiapas, 65,827 millones; Puebla, 61,722 millones; Nuevo León, 53,579 millones; Guanajuato, 53,319 millones; Oaxaca, 51,609 millones; Michoacán, 49,305 millones; Tamaulipas, 40,188 millones;  Chihuahua, 39,219 millones y Tabasco, 37,683 millones.   
A pesar de ese envidiable presupuesto del que ha gozado Núñez y que en el 2015 ascendió a más de 43 mil millones de pesos, su gobierno es un desastre económico y político. Por eso, un medio de comunicación resumió el ejercicio de gobierno de Núñez como: «El economista que logró la bancarrota en Tabasco».
Villahermosa, Tabasco, a 11 de noviembre de 2015.
Publicado en la edición 546 de la revista Suceso Político de fecha 19 de Noviembre de 2015



EL DESINFORME

 

Con Núñez, Tabasco ocupa el lugar número 30 de las 32 entidades de la República con mayor burocracia según INEGI, solo Chiapas y Chihuahua lo superan. El gobernador de profesión economista profesa que el adelgazamiento de la administración es una condición fundamental para invertir  en el desarrollo, pero, en el ejercicio del poder hace todo lo contrario.

( Segunda de tres partes)
Pedro Gutiérrez Gutiérrez.
Arturo Núñez Jiménez dijo en público y en privado que de llegar al gobierno de Tabasco, jamás endeudaría a la entidad. Sin embargo lo hizo, endeudando por más de 2 mil millones al Estado. Con la complicidad de los suyos en el Congreso, promovió la autorización de un crédito de 626, 329,857.92 (Seiscientos veintiséis millones, trecientos veintinueve mil, ochocientos cincuenta y siete pesos, con noventa y dos centavos) por los cuales se pagarán 1,400 millones de intereses. 70 millones de pesos anuales en promedio durante 20 años.
El gobernador justificó dicho préstamo como necesario para concretar el decreto que implantará el nuevo Sistema Penal Mexicano en Tabasco. Decreto emitido el 18 de junio del año 2008 por el Ejecutivo Federal que obliga a todas las entidades de la República y que da un plazo de 8 años para materializarlo, fecha que fenece a mediados del 2016.
Arturo Núñez, fue Senador de la República en el periodo 2006-2012 y le tocó participar y aprobar las reformas constitucionales que dan vida al nuevo Sistema de Justicia Penal en México, sin embargo, ya como gobernador no tomó las previsiones conducentes o simplemente no quiso hacerlo por negligencia. Actitud indiferente e irresponsable que dista mucho del político con visión de estado, como gustan decirle sus empleados y cortesanos del palacio.
Por el contrario, eliminó recursos destinados a ello.
El Presidente del Tribunal Superior de Justicia señaló en su informe del 2013 que el presupuesto inicial del Tribunal, fue del orden de los 425 millones, 482 mil, 424 pesos con 25 centavos, pero, que la Secretaría de Planeación y Finanzas redujo dicho monto a 417 millones, 482 mil, 424 pesos con 25 centavos, disminuyendo la partida destinada precisamente a instrumentar las obligaciones del decreto.
En el mismo informe, el presidente del Tribunal reconoce que el Gobierno Federal  si cumplió con su parte, al aportar 13 millones, 500 mil pesos para los fondos destinados a la implementación del nuevo Sistema Penal.
La misma omisión y desinterés mantuvo el gobernador durante 2014 y 2015 de no programar recursos financieros para cumplir en tiempo y forma con el decreto.
Con aguda ineptitud a pesar de ser economista de profesión, con un retraso de 3 años y con subejercicios escandalosos del orden de los 3 mil millones de pesos en 2013-2014, encontró la fórmula de resolverlo, endeudando al estado, la misma fórmula que prometió nunca utilizar.
A pesar de jurar y rejurar de que en su gobierno no se generaría más deuda, recurrió al tratamiento más fácil: hipotecar Tabasco. Arturo es experto para endeudar a los ciudadanos, él es el padre del FOBAPROA.
Fiel a su tendencia retórica y demagógica, en su primer discurso oficial como gobernador dijo «Apoyaré en el ámbito de mis facultades al Poder Judicial para su desempeño independiente e imparcial en la impartición de justicia y en la implementación integral de la reforma constitucional del 2008 que estableció la adopción de los juicios orales en materia penal y la garantía de presunción de inocencia, entre otras relevantes instituciones».
Sin embargo, no sólo no apoyó con presupuesto del estado los compromisos financieros con la reforma judicial, sino que empeñó a los contribuyentes durante 20 años. Cualquier ciudadano, sin presumir títulos o trayectorias políticas como Núñez gusta hacerlo, puede resolver con deuda e hipotecas los problemas o compromisos que Tabasco requiere.

                                                                OTRA FARSA
Una farsa más, como ha sido lo dicho y hecho por el gobernador, resultó el decreto publicado en el Diario Oficial del Estado el 9 de marzo del 2013, en donde se establecen las medidas de austeridad, racionalidad y disciplina del gasto de la administración pública estatal que ahorraría 500 millones de pesos. ¿Dónde están esos millones y millones que se han ahorrado durante tres años?
Esa cantidad, hubiese sido suficiente para financiar la concreción del Nuevo Sistema Penal en Tabasco, en lugar de hipotecar a los tabasqueños.  La realidad es que el gobierno de Núñez no ahorró nada.
El Programa contemplaba el no aumento salarial a funcionarios de primer nivel hasta el rango de directores, pero contrariamente, lo que ha sucedido es que todo el clan que tiene como Gabinete goza de salarios insultantes comparados con los que percibe la mayoría de la población tabasqueña. Salarios de 50, 60, 70 y 100 mil pesos mensuales representan una burla para la clase trabajadora de la entidad.
Las estrategias que contemplaba el Programa de Austeridad como el de retiro voluntario, cancelación de plazas por renuncia o retiro, la reducción del gasto corriente en un 5 % y la disminución de contratos por servicios profesionales no se han realizado, por el contrario, se han incrementado para pagar cuotas políticas y beneficiar amigos y parientes.
Con Núñez, Tabasco ocupa el lugar número 30 de las 32 entidades de la República con mayor burocracia según INEGI, solo Chiapas y Chihuahua lo superan. El gobernador de profesión economista profesa que el adelgazamiento de la administración es una condición fundamental para invertir  en el desarrollo, pero, en el ejercicio del poder hace todo lo contrario.
Nada de esto se dijo en el informe porque el propósito fue desinformar, ocultar, maquillar una realidad que encuentra su mejor expresión en el rechazo evidente de la ciudadanía hacia el gobernador.
Un botón más de muestra de la ineptitud en materia administrativa financiera del gobierno de Núñez lo representan los subejercicios presupuestales.
En otras palabras, el gobierno del «cambio verdadero» ha tenido dinero suficiente para el desarrollo de Tabasco, no ha habido otro gobierno en Tabasco, con la cantidad de dinero como la que ha manejado Arturo Núñez en estos tres años, pero, no han sabido ejercerlo, aplicarlo, gastarlo conforme a los rigores del proceso administrativo, exhibiendo su eterna contradicción de no contar con recursos.
Durante el primer año de gobierno (2013) se documentaron 1 mil 573 millones de pesos de subejercicio. El gobierno de Tabasco ese año obtuvo ingresos del orden de los 42 mil, 092 millones, programó 41,188 millones, 821 mil, 599 pesos. Pero sólo ejerció 39 mil, 615 millones de pesos.
En el 2014, el subejercicio fue de más de 2 mil 200 millones de pesos y durante el primer trimestre del 2015 la Asociación Civil «Santo Tomás» en base a información recabada vía transparencia y acceso a la información pública documentó subejercicios en la Junta Estatal de Caminos por 88 millones; en la Secretaría de Ordenamiento Territorial y Obras Públicas por 70 millones; en la Secretaría de Seguridad Pública de 50 millones, entre otras dependencias del gobierno.  
Salud, Educación, Seguridad y Obras Públicas son las dependencias que más subejercicios han presentado. Precisamente las secretarías que tienen a su cargo los principales programas para el desarrollo social del estado.
Ante el escándalo de los subejercicios en sectores tan sensibles en salud, educación y seguridad, Arturo Núñez dijo que no «toleraría malos manejos de recursos, ineficiencias y subejercicios» porque cesaría a sus actores. Una pose demagógica más, porque sigue gobernando con los cuates y las cuotas autores de los subejercicios presupuestales.  
Muchos explican éste desastre administrativo financiero en áreas sustantivas como salud y educación, en razón de que sus titulares no tienen el perfil profesional para ejercerlo. Víctor Manuel López Cruz, Secretario de Educación,  no es maestro de profesión, sino abogado en derecho. Antes, Rodolfo Lara Lagunas que si era maestro, como cuota política de Andrés Manuel López Obrador se dedicó más a fundar MORENA que atender las funciones vitales de la educación en Tabasco.
Juan Antonio Filigrana Castro, Secretario de Salud, no es médico, sino abogado. Cuando le hablan de epidemiología, pandemias o Chikongunya o de las prioridades y programas de los distintos pisos de la atención de la salud pública esconde su ignorancia en las faldas de la amistad de Arturo Núñez de quien es amigo, compadre y socio.
            Publicado en la edición 547 de la revista Suceso Político de fecha 09 de Diciembre de 2015



                   EL DESINFORME

Dr. Pedro Gutiérrez Gutiérrez
La demagogia se define como las acciones encaminadas a proclamar falsas promesas que son populares, pero imposibles de cumplir, que tienen el propósito fundamental de convencer al pueblo y convertirlo en un instrumento de la propia ambición política.
Arturo Núñez es un maestro en el ejercicio de la demagogia.
La utilizó para ganar la elección diciendo que de llegar a la gubernatura habría «un cambio verdadero» y prometió una y mil veces, que en su gobierno todo sería diferente.
Dijo, que todos sus antecesores solo habían sido sombras y que él representaba la luz para colocar a Tabasco en el riel de la honestidad y el progreso. En nada ha cumplido. En tres años perdió toda su vestimenta moral que presumió en sus mejores años. Ya nadie lo respeta.
Ni siquiera le creen, quienes fueron sus aliados y lo llevaron al poder como Andrés Manuel López Obrador.
Miles de mujeres y hombres que votaron por su persona con la esperanza de mejorar sus condiciones de marginación no lo bajan de traidor y corrupto. Antes, lo señalaban en silencio, ahora lo expresan públicamente. Ya no lo toleran. No son los opositores formales o naturales que lo cuestionan, sino las propias fuerzas que lo llevaron al poder.
Esto es grave para Arturo Núñez, pero también para Tabasco.
Tener en el timón a un gobernador calificado como el peor de todos, le resta al Estado fuerza y presencia en el Gobierno de la República y al interior confianza y certeza para superar los obstáculos del desarrollo. Habrá que encontrar fórmulas alternas para salir adelante.
En su discurso de toma de protesta, Arturo Núñez trazó 10 prioridades en su gobierno. Ninguna ha cumplido. Ya ni siquiera las mencionó en su tercer informe. A él se le olvidó pero a nosotros no.

                                                            LA INSEGURIDAD
Dijo en ese entonces, que una de sus grandes prioridades sería la de garantizar la seguridad pública en la vida y el patrimonio de los Tabasqueños. Las políticas instrumentadas para ello, han sido un rotundo fracaso.
La encuesta nacional de victimización y percepción sobre seguridad pública (ENVIPE) del INEGI, establece que 9 de cada 10 tabasqueños tienen miedo de salir a la calle.
En ninguna otra entidad de la República la sociedad se encuentra aterrada por la delincuencia como sucede en Tabasco. Esto refleja evidentemente el aumento en la incidencia de delitos en Tabasco y el estado emocional en que se encuentran los tabasqueños frente a la inseguridad.   
Ocupamos el segundo lugar en robo y tráfico de ganado. 7 de cada 10 mujeres sufren violencia psicológica, física, sexual o económica. Tabasco ocupa el primer lugar en denuncias por robo violento a transeúntes, 84.5 de cada 100 mil es víctima de éste delito. Ocupamos el segundo lugar en robo con violencia y en extorsión.
El cuarto lugar en secuestros. El segundo lugar en secuestro de migrantes después de Veracruz; Según el Instituto Ciudadano para Estudios de la Inseguridad (ICEI) 98 de cada 100 delitos que se cometen en Tabasco no se castigan, lo que habla de una tremenda impunidad. En el colmo de la ineptitud y la complicidad de altos mandos del gobierno, se descubrió, que vehículos robados y recuperados por las autoridades no se entregaban a sus dueños sino son utilizados por funcionarios de Núñez para actividades «institucionales».
El gobierno ni siquiera ha sido capaz de organizar a la policía, las inconformidades internas de los integrantes de la corporación, traducidas en revueltas de policías contra el gobierno, en razón de la falta de equipamiento, mejores salarios y prestaciones, malos tratos, falta de gasolina para las unidades de patrullaje y corrupción, ha sido un escenario del que la ciudadanía ha sido testigo, aumentando la percepción de incapacidad y complicidad gubernamental.
Las estadísticas oficiales sobre el desarrollo social en Tabasco que incluyó en sus prioridades de gobierno son prueba irrefutable de la demagogia que Núñez esgrimió en su tercer informe en donde habló de avances que sólo existen en su obsesiva retórica:
Tabasco ocupa el lugar número 27, en la tabla de las 32 entidades de la República con mayor analfabetismo; en materia de abandono escolar, Tabasco se encuentra dentro de las nueve entidades con el mayor número de niños que dejan la escuela, ocupando el lugar número 24 en la tabla nacional; En materia de absorción de jóvenes que aspiran a cursar una licenciatura, Tabasco ocupa el lugar número 25 en la tabla nacional. La mayor parte de los jóvenes tabasqueños que desean ser profesionistas no tienen posibilidades de superación académica.
En materia de reprobación de alumnos de secundaria ocupamos el lugar número 22 y el 21 en abandono escolar; en educación primaria ocupamos el lugar número 26 en eficiencia terminal, el 24 en abandono escolar y el 23 en reprobación; los niños y jóvenes de Tabasco ocupan el primer lugar a nivel nacional en el rubro de menor aprovechamiento educativo básico.
A pesar de la falta de resultados para disminuir los rezagos en infraestructura y calidad de la educación, contradictoriamente se han desviado recursos destinados al sector educativo para beneficiar a nuñistas.
La Auditoría Superior de la Federación denunció penalmente que en Tabasco se pagó a maestros que no ejercen su profesión, es decir, que no trabajan, sólo cobran, deduciéndose que es  la cuota política que corresponde a maestros afines al régimen de Núñez.
Ocupamos el segundo lugar a nivel nacional en desempleo (5.94 %); Tabasco ocupa el quinto lugar a nivel nacional en suicidios; somos el último lugar en materia deportiva; estamos colocados en el lugar número 29 en materia de competitividad según el Instituto de Competitividad; el 50 % de la población vive en pobreza y el 14.5 % vive en pobreza extrema; en Tabasco, existen 564 mil 426 personas sin ser derechohabientes a servicios de salud.

            SALUD DE PÉSIMA CALIDAD
Los dirigentes sindicales de Salud han denunciado la falta de mantenimiento de hospitales y clínicas. Así, como la falta de medicamentos, de equipos y de una pésima calidad en los alimentos que se otorgan a los pacientes.
La población se queja cotidianamente en los medios de comunicación de la falta de médicos y enfermeras y del pésimo servicio en consulta externa.
Relatan un verdadero viacrucis para lograr que se realicen las cirugías programadas. Lo cotidiano es que se reprogramen dos o tres meses después de la fecha acordada con los pacientes, aumentando la virulencia de las enfermedades y en consecuencia la mortandad de los pacientes.
Estas carencias son mucho más profundas en los municipios y las Villas en donde son de escándalo las ineficiencias e insuficiencias del Sector.
A pesar de ello, se han reportado subejercicios en el sector salud como el del primer trimestre de éste año por más de 24 millones de pesos, reconocido por el propio gobierno del estado.
Ningún sector económico escapa a las críticas de especialistas. En cualquier lugar que se oprima en la herida sale pus. En el rubro del sector agropecuario, el diario nacional MILENIO recién publicó una nota en la que desmienten al gobernador de lo que dijo en  materia de crecimiento económico en el  campo tabasqueño, en su tercer informe. Núñez dijo, que Tabasco lidera el crecimiento del sector primario en el sureste de México.
La Nota del MILENIO establece que, según cifras de la Secretaría de Economía Federal, para que eso pueda ser posible en Tabasco, se tendría que haber crecido 25.5 % en el primer semestre del 2015 y en realidad sólo se creció 5.7 %. Guerrero y Campeche crecieron 24.4 y 21 % respectivamente. Chiapas y Veracruz crecieron 7.7 %. El sureste está compuesto por siete estados por lo que Tabasco ocupa el quinto lugar en crecimiento ganadero y agropecuario y no el primero como el gobernador apuntó sin rubor alguno.
Cuando tomó protesta de ley como gobernador constitucional, Arturo Núñez dijo en materia de comunicación social: «Especialmente hago mío el pronunciamiento contenido también en el Pacto por México, expresado en el sentido de que «Para transparentar y racionalizar los recursos que el Estado invierte en publicidad en los medios de comunicación, se creará una instancia ciudadana y autónoma que supervise que la contratación de publicidad de todos los niveles de gobierno en medios de comunicación se lleve a cabo bajo los principios de utilidad pública, transparencia, respeto a la libertad periodística y fomento del acceso ciudadano a la información, así como establecer un límite en el ejercicio del gasto en publicidad…»
A tres años de su gobierno no ha hecho absolutamente nada de lo que prometió, sino por el contrario, gasta más en publicidad que su antecesor. En su último año de gobierno, Andrés Granier Melo gastó un poco más de 40 millones de pesos en publicidad gubernamental, mientras que Arturo Núñez ejerció éste año 2015, cuatro veces más de presupuesto en la Coordinación General de Comunicación Social y Relaciones Públicas, 165 millones 595 mil, 229 pesos. Núñez criticó ácidamente a sus antecesoress de gastar millones de pesos en su imagen gubernamentsal y él gasta más a costa de los impuestos de los contribuyentes tabasqueños, dinero tirado al vacío pues su imagen esta por los suelos.
            La decepción y frustración generada por el gobierno de Arturo Núñez se tradujo en las urnas el 7 de junio próximo pasado. Núñez perdió la mayoría en el Congreso y en consecuencia sus cuentas públicas serán revisadas a fondo. De los 10 municipios grandes que gobernaba perdió 4: Comalcalco, Macuspana, Nacajuca y Centla. La elección de Centro se repite por los vicios encontrados que todo mundo calificó como una elección de Estado. De los seis distritos electorales federales que dominaba perdió dos.
            El PRD de Núñez perdió 167 mil, 892 sufragios en la elección de regidores realizadas en el 2015, comparadas con los obtenidos en el 2012.
            En la elección de diputados por mayoría relativa el PRD perdió 178 mil, 338 votos en la elección del 2015 comparadas con los resultados obtenidos en 2012.
            En el 2012, los tabasqueños le dieron una votación histórica al PRD, pero, como consecuencia de los engaños y las mentiras de Núñez en el ejercicio del poder, en la elección del 2015 desfondaron al PRD y sufragaron por otras opciones políticas.
            El tercer informe de gobierno de Arturo Núñez no le gustó a nadie. Pocos atendieron su discurso. Quienes lo escucharon no le creyeron. Los analistas siguen refutando cifras y coincidiendo en calificar al de Tabasco como un gobierno fallido. El pueblo se mofa diciendo que resultó peor el remedio que la enfermedad. El PRD esconde su pena en la sucesión de su dirigencia. Sus aliados agachan la cabeza. Tantos años buscando el poder y cuando por fin lo ejercen sólo constituye la máxima de sus vergüenzas. DICIEMBRE DEL 2015.
Publicado en la edición 548 de la revista Suceso Político de fecha 13 de Enero de 2015
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