domingo, 3 de enero de 2016

La secretaría de Salud tiene un titular al cual no le importa el bienestar de los Tabasqueños



En horas de labores  Juan Antonio Filigrana Castro va a bodas, bautizos, primera comunión, llevando hasta la escolta personal, la cual es pagada con los impuestos que pagamos todos los tabasqueños

Miguel Eduardo Vázquez
Tabasco en los últimos dos años ha sido peor que los grandes crematorios que se dieron cuando  el holocausto; esto debido a la falta de atención y medicamentos que han  ocasionado de manera directa se acerquen a la muerte lentamente  decenas de Tabasqueños,convaleciendo en los hospitales por no haber en éstos médicos ni medicinas, sobre todo los de escasos recursos, los cuales han tenido que recibir primeros auxilios en los fríos mosaicos de los nosocomios.
En el primer año de la mala administración de este gobierno, la falta de capacidad política y administrativa hizo que muchos millones de pesos fueran regresados a la federación, en tanto el pueblo padecía la  miseria en todos los nosocomios comprando sus propios medicamentos y en muchos de los casos teniendo que dar dádivas a los doctores con tal de ser atendidos
Hace meses según los mismos reportes de los evaluadores de los estados a nivel nacional, Tabasco aún permanecía en los estados con mayor rezago en materia de atención médica para con las personas de escasos recursos, aunado a ello se destapó una cloaca en donde  se demuestra que existen cientos de aviadores en todas la áreas de esta Secretaría de Salud a cargo de Juan Antonio Filigrana Castro, quien no solo colocó a su familia en puestos claves, sino que ha tenido enfrentamientos directos con los sindicatos por mantener en sus nóminas a aviadores que solo perjudican el patrimonio de esta noble dependencia.
El pasado viernes 12 de junio del presente año, desde las once del día, el Secretario de Salud, haciendo gala de su poder  y prepotencia mandó su logística al registro civil del ayuntamiento de Centro en donde fue testigo de una boda, el hecho es que fue en horas de labores y muy a pesar de los señalamientos hechos por el Secretario de Gobierno, César Raúl Ojeda en el sentido de no usar el personal para actos de carácter privado, el Secretario hasta brindó con champagne en el interior del registro civil.
En tanto la logística buscó los medios para evitar que se le tomaran fotos a este señor quien en pleno día laboral estaba más preocupado por una boda que por la salud de los miles de tabasqueños, quienes son los que le pagan su salario, a los cual les debe todo el tiempo de su atención. ¿De qué lo vayan a correr? Despreocúpese pues el ¨mapache mayor¨ es su compadre del alma, por eso estamos como estamos.

Publicado en la edición 534 de la revista Suceso Político de fecha 17 de Junio de 2015

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